La Encuesta de Población Activa (EPA) publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) marca un punto de inflexión en el mercado laboral español. España logra situar la tasa de paro por debajo del 10% por primera vez desde 2008 y alcanza un récord histórico de ocupación, consolidando una tendencia de mejora sostenida del empleo.
Según los datos oficiales del INE, el número de personas ocupadas supera los 22,4 millones, mientras que el total de desempleados se reduce hasta el entorno de los 2,47 millones. En términos interanuales, la economía española ha sido capaz de crear más de 600.000 puestos de trabajo, una cifra que refuerza la percepción de fortaleza del ciclo económico y del mercado laboral.
Crecimiento del empleo y cambio de patrón
Uno de los elementos más destacados de esta EPA es la mejora en la calidad del empleo. El crecimiento se concentra mayoritariamente en el sector privado, con un peso creciente de los contratos indefinidos y del empleo a tiempo completo, alejándose progresivamente del modelo basado en la temporalidad.
Los sectores de servicios, turismo, actividades profesionales e industria vuelven a liderar la creación de empleo, mostrando una economía más diversificada y menos dependiente de picos estacionales extremos. Este comportamiento sitúa a España entre los países de la eurozona con mayor dinamismo en creación de empleo durante el último año.
La visión de los expertos
Para muchos analistas laborales, los datos de la EPA reflejan no solo un contexto macroeconómico favorable, sino también el impacto de las reformas estructurales del mercado de trabajo, especialmente en lo relativo a la contratación indefinida. No obstante, los expertos advierten de que parte del empleo creado sigue estando vinculado a sectores sensibles al ciclo económico y a la evolución del consumo.
Además, persisten desequilibrios territoriales y generacionales. El desempleo juvenil continúa siendo significativamente más elevado que la media nacional, y algunas comunidades autónomas mantienen tasas de paro muy superiores a otras, lo que evidencia la necesidad de políticas activas de empleo más ajustadas a la realidad local.
Opinión editorial
“Los datos de la EPA son, sin duda, positivos y reflejan un mercado laboral más robusto y maduro. Sin embargo, el verdadero reto no es solo crear empleo, sino consolidar un modelo basado en productividad, formación y estabilidad, capaz de resistir futuros cambios del ciclo económico”, señala Antoni Moreno Arbona.
Enfoque territorial: Baleares, paro por debajo del 8%
Los datos de la EPA también reflejan una evolución positiva del mercado laboral en Illes Balears, aunque con matices relevantes. Durante el cuarto trimestre de 2025, la tasa de paro en el Archipiélago descendió un -2,48% interanual, situándose en el 7,8% de la población activa al cierre del ejercicio, dos puntos por debajo de la media nacional (9,9%).
En términos absolutos, Baleares registró 52.200 personas desempleadas, lo que supone 1.300 parados menos que en el mismo periodo del año anterior. La ocupación creció un 2,97% interanual, ligeramente por encima de la media nacional (+2,77%), alcanzando las 614.600 personas ocupadas a finales de 2025.
No obstante, el carácter estacional de la economía balear vuelve a evidenciarse al comparar con el trimestre anterior. Respecto al tercer trimestre, se perdieron 10.800 empleos coincidiendo con el final de la temporada alta. Por sectores, el paro aumentó especialmente en Servicios, con 9.300 desempleados más (+53,45%), seguido de Construcción (+2.000, +60,61%) e Industria (+100, +5,88%).
A la espera de conocer los datos de afiliación, paro y contratación de enero de 2026, la presidenta de CAEB, Carmen Planas, apunta que la EPA “constata el alargamiento de la temporada alta hasta el mes de noviembre y una buena campaña de Navidad, similar a la de años anteriores”. Sin embargo, advierte de que estas cifras “no ocultan que los márgenes empresariales se estrechan en varios sectores, con un aumento de los costes laborales y energéticos que afectan, especialmente, a pymes y autónomos”.
Más allá del dato: los retos pendientes
A pesar del hito estadístico que supone bajar del 10% de paro a nivel nacional y del 8% en Baleares, la economía española sigue afrontando desafíos estructurales clave:
- La formación y recualificación de los trabajadores en un contexto de transformación digital.
- La mejora de la productividad, aún por debajo de la media europea.
- La integración laboral de jóvenes y mayores de 55 años.
En este sentido, la EPA no debe leerse únicamente como un éxito coyuntural, sino como una oportunidad para profundizar en reformas que aseguren un crecimiento del empleo sostenible a largo plazo.