El ranking reputación corporativa España 2026, difundido por Forbes España, identifica a las compañías con mayor impacto reputacional en el mercado español. Más allá del orden del listado, el análisis sectorial permite entender dónde se concentra el capital reputacional y qué implicaciones tiene para territorios como Baleares.
La reputación ya no es un intangible accesorio. Es una variable estratégica que influye en financiación, atracción de talento, posicionamiento internacional y estabilidad empresarial.
Banca y servicios financieros
El bloque financiero vuelve a liderar el mapa reputacional. Entre las entidades con mayor reconocimiento figuran CaixaBank, Santander, BBVA, Bankinter, Banca March, Ibercaja, Unicaja y ABANCA.
La estabilidad institucional, la gobernanza y la transformación digital siguen siendo los ejes reputacionales de la banca española.
Turismo y hotelería
En el ámbito turístico, sector estructural para Baleares, destacan compañías como Meliá Hotels International, Airbnb, Ávoris e Iberia.
Aquí la reputación está vinculada a sostenibilidad real, gestión de destino, gobernanza corporativa y proyección internacional de marca.
Energía, tecnología y consultoría
La transición energética sitúa a compañías como Endesa, Naturgy y Veolia en un entorno donde la credibilidad ambiental es decisiva.
En tecnología y digitalización destacan Microsoft, Amazon, Samsung Electronics, SAP y NTT DATA.
Las grandes firmas de consultoría —Deloitte, PwC, EY, KPMG y Accenture— consolidan su peso reputacional por su influencia en la gobernanza empresarial.

¿Qué revela el mapa reputacional 2026?
El ranking reputación corporativa España 2026 revela tres tendencias estructurales:
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La reputación se concentra en sectores regulados y estratégicos.
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Las empresas con mayor exposición pública invierten más en gobernanza y coherencia institucional.
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La transformación digital es un componente transversal de la reputación en 2026.
Desde la perspectiva balear, la presencia de Meliá Hotels International y Banca March tiene una lectura clara: Baleares puede competir en reputación nacional cuando combina identidad territorial con visión internacional.
Sin embargo, el mapa también evidencia una oportunidad pendiente. El tejido empresarial balear, especialmente en sectores como servicios, distribución especializada o tecnología emergente, aún tiene margen para profesionalizar su posicionamiento reputacional a escala nacional.
En una economía abierta y dependiente del turismo como la balear, la reputación corporativa no solo fortalece a la empresa; fortalece el territorio. Cada grupo con proyección nacional o internacional que consolida su credibilidad está reforzando indirectamente la marca económica de Baleares.
Opinión
Antoni Moreno Arbona, Director de ibeconomia.com es tajante «La reputación no es marketing. Es estructura».
En 2026, las empresas que lideran el ranking no son necesariamente las más grandes, sino las que mejor gestionan coherencia, estabilidad y visión estratégica.
Para Baleares, esto implica un desafío claro: debemos entender la reputación como activo territorial. Cada grupo hotelero, cada entidad financiera y cada empresa de servicios que proyecta confianza fuera de las islas está reforzando la marca económica del archipiélago.
Pero también es cierto que el tejido empresarial balear todavía tiene margen para profesionalizar su narrativa reputacional. Gobernanza, sostenibilidad real, digitalización profunda y transparencia no pueden ser solo discursos.
Si algo demuestra este mapa reputacional es que el liderazgo empresarial ya no se mide únicamente en facturación. Se mide en credibilidad.
Y la credibilidad, en una economía abierta como la nuestra, es capital.