La compañía considera que dichas campañas, basadas en información tergiversada y carente de rigor, han generado confusión entre los consumidores y han puesto en entredicho su compromiso con los más altos estándares de calidad.
Un compromiso avalado por certificaciones internacionales
Desde hace más de tres décadas, Lidl ha trabajado bajo estrictos protocolos de control y calidad para garantizar la seguridad alimentaria de sus productos. La compañía exige a todos sus proveedores el cumplimiento de certificaciones reconocidas internacionalmente, tales como el sistema de gestión de calidad ISO 9001:2015, la certificación IFS Food (International Featured Standards Food) y la acreditación BRC (British Retail Consortium). Estas homologaciones aseguran que cada producto cumple con los requisitos exigidos desde su fabricación hasta su llegada a los consumidores.
Además de sus controles internos, Lidl opera bajo la supervisión de las autoridades sanitarias y organismos reguladores, quienes realizan inspecciones periódicas a sus proveedores para verificar el cumplimiento de la normativa vigente. Con este enfoque, la cadena de supermercados refuerza su compromiso con la seguridad alimentaria y la confianza de sus clientes.
Respaldo científico ante la desinformación
Las afirmaciones difundidas por OBA han sido desacreditadas sistemáticamente por expertos independientes y, en algunos casos, desestimadas por la propia justicia debido a la falta de base científica. Lidl considera que estas campañas responden a una estrategia de presión para que la empresa adopte determinados compromisos sectoriales, como el European Chicken Commitment (ECC). Si bien la compañía comparte los principios de esta iniciativa, prefiere seguir avanzando en sus objetivos a través de mecanismos propios de mejora continua y sostenibilidad en toda su cadena de valor.
En este contexto, Lidl subraya que su demanda no busca una compensación económica, sino la defensa de su honor y la lucha contra la desinformación. De hecho, cualquier posible indemnización obtenida será destinada íntegramente a proyectos sociales que contribuyan al bienestar de la comunidad.
Llamado a la responsabilidad informativa
El sector alimentario ha sido blanco de una creciente ola de desinformación en los últimos años, con noticias alarmistas y descontextualizadas que generan incertidumbre entre los consumidores. Lidl alerta sobre el impacto negativo de estos bulos en la industria y hace un llamado a la responsabilidad de los medios de comunicación y organizaciones para garantizar que la información difundida esté respaldada por fuentes rigurosas y verificadas.
Con esta acción legal, Lidl reafirma su apuesta por la transparencia, la calidad y la seguridad alimentaria como pilares fundamentales de su modelo de negocio. La compañía continuará colaborando con organismos certificadores y laboratorios independientes para seguir fortaleciendo sus estándares y ofrecer productos con la máxima garantía a sus clientes.
Contribución al desarrollo económico y social en España
Más allá de su compromiso con la seguridad alimentaria, Lidl desempeña un papel clave en el desarrollo económico y social del país. Con una red de más de 700 tiendas, 13 plataformas logísticas y más de 18.500 empleados en España, la compañía sigue apostando por la expansión, la generación de empleo estable y la inversión en proveedores nacionales, a quienes ya compra productos por más de 7.400 millones de euros anuales.
A través de estas iniciativas, Lidl refuerza su compromiso con España, promoviendo un crecimiento sostenible que beneficia tanto a los consumidores como al tejido empresarial del país. Con presencia en una treintena de mercados y más de 12.350 establecimientos en Europa, la compañía sigue consolidándose como un referente en el sector de la distribución alimentaria, guiada por valores de transparencia, calidad e innovación.