La fuerte caída del oro y la plata reabre el debate inversor en 2026

La caída del oro y la plata en febrero de 2026 responde a un giro monetario en EE. UU. y ajustes técnicos que reabren el debate entre comprar o esperar.
Oro plata

La abrupta corrección del oro y la plata a comienzos de febrero de 2026 ha sacudido a los mercados internacionales y ha puesto en cuestión la narrativa de refugio seguro que había impulsado a ambos metales a máximos históricos apenas unas semanas antes. El desplome no responde a un único factor, sino a una combinación de decisiones políticas en Estados Unidos, ajustes técnicos en los mercados de futuros y una toma masiva de beneficios.

El principal detonante fue el anuncio del expresidente Donald Trump de nominar a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal. El mercado interpreta a Warsh como un perfil claramente “halcón”, partidario de mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo para contener la inflación, lo que reduce el atractivo relativo de los metales preciosos frente a activos que sí generan rendimiento financiero.

A esta reacción se sumó un fuerte fortalecimiento del dólar estadounidense tras el anuncio, encareciendo el oro y la plata para los compradores internacionales y frenando la demanda global. En paralelo, el Chicago Mercantile Exchange (CME) elevó los requisitos de garantía para operar con futuros de metales, obligando a numerosos inversores apalancados a liquidar posiciones de forma acelerada para cubrir márgenes, lo que amplificó la caída de los precios.

Todo ello llegó tras una racha alcista claramente parabólica en enero, con precios que muchos analistas consideraban sobrevalorados. La nominación de Warsh actuó como catalizador para una toma de beneficios masiva, dando lugar a una corrección técnica que, según varias firmas, era necesaria para normalizar el mercado.

Visión de las grandes firmas de inversión

Desde J.P. Morgan Private Bank definen el movimiento como una “corrección saludable” tras un rally previo que califican de “irracional”. Deutsche Bank señala que la magnitud del ajuste responde a un reajuste de posiciones excesivamente concentradas, más que a un cambio estructural permanente en el mercado de metales.

Por su parte, Goldman Sachs mantiene una visión constructiva para el cierre de 2026 y sitúa su objetivo para el oro en torno a los 4.900 dólares por onza, con potencial adicional si los inversores rotan parte de sus carteras desde la renta variable hacia ETFs respaldados por oro físico. En la misma línea, Bank of America proyecta que el oro podría alcanzar los 5.000 dólares por onza y la plata los 65 dólares a lo largo del año, pese a la elevada volatilidad actual.

¿Un cambio de régimen monetario?

Varios estrategas advierten de un posible “cambio de régimen” en la política monetaria estadounidense. La llegada de Kevin Warsh a la Reserva Federal refuerza la expectativa de una postura más agresiva frente a la inflación, lo que podría mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo del previsto originalmente para 2026. Este escenario ha enfriado la narrativa de refugio seguro que impulsó al oro y la plata a récords históricos en enero.

Previsiones de precios para 2026

A pesar del desplome reciente, muchas firmas mantienen previsiones elevadas para finales de año:

  • Goldman Sachs: oro en 4.900 USD/onza

  • Bank of America: oro en 5.000 USD y plata en 65 USD

  • StoneX Bullion: rango estimado entre 2.800 y 3.800 USD

  • Silver Gold Patrimonio: escenario optimista de hasta 7.000 USD

¿Es momento de vender o de comprar?

La decisión depende del horizonte temporal y del perfil del inversor. Para quienes invierten a largo plazo (1–3 años), muchos expertos consideran esta caída una oportunidad para entrar de forma progresiva, aprovechando precios más bajos tras la corrección. En cambio, para perfiles de corto plazo o trading, la recomendación dominante es la cautela: la ruptura de la tendencia alcista sugiere que los precios podrían tardar meses en estabilizarse, especialmente en el caso de la plata, cuya volatilidad sigue siendo significativamente mayor.

Para seguir la evolución en tiempo real de los metales preciosos, los inversores pueden recurrir a herramientas profesionales como el Bloomberg Terminal o a portales de referencia abiertos como https://www.investing.com, que ofrecen cotizaciones, gráficos y datos históricos actualizados.

En España destaca el portal inversoro.es donde se puede consultar al momento el precio del oro y de la plata.

La caída del oro y la plata en febrero de 2026 no invalida su papel estratégico a largo plazo, pero sí marca un punto de inflexión en el corto plazo. El mercado ha pasado de la euforia a un escenario de mayor selectividad, condicionado por la política monetaria y la fortaleza del dólar. En este contexto, más que decisiones impulsivas, el momento actual exige estrategia, diversificación y gestión del riesgo.

ibeconomia

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