En Baleares, la subida del petróleo ya comienza a trasladarse a la actividad de las obras. La maquinaria pesada, el transporte de materiales y gran parte de la logística del sector dependen directamente del gasóleo, lo que convierte al combustible en uno de los costes más sensibles para las empresas constructoras.
En este contexto, Sandra Verger, directora general de la Asociación de Constructores de Baleares, ha lanzado una advertencia clara sobre la situación que atraviesa el sector.
“Si la inestabilidad internacional se prolonga podría generar un impacto incluso mayor que el que vivimos con la guerra de Ucrania, porque el incremento del petróleo encarece toda la cadena de suministro”.
El gasóleo dispara los costes de obra
La subida del combustible no afecta solo al transporte. Tiene un impacto directo en el funcionamiento diario de las obras.
Según explica Verger, el incremento del gasóleo ya se percibe en el trabajo cotidiano de las empresas constructoras.
“En apenas una semana el gasóleo ha subido cerca de 30 céntimos por litro. Llenar el depósito de una excavadora puede costar entre 75 y 100 euros más en solo día y medio de trabajo”.
La maquinaria pesada consume grandes cantidades de combustible, lo que hace que cualquier variación en el precio del gasóleo se traslade inmediatamente al coste de ejecución de los proyectos.
Pero el impacto no termina ahí. El transporte de materiales como cemento, acero o cerámica también depende del combustible, lo que provoca un efecto dominó en toda la cadena de producción.
Construir hoy es mucho más caro
El sector de la construcción ya venía arrastrando una fuerte subida de costes desde la pandemia.
Los problemas logísticos globales, el encarecimiento de materias primas y el aumento de la energía provocaron un incremento significativo de los presupuestos de obra.
Según los datos que maneja la patronal, los costes de construcción en Baleares siguen entre un 30 % y un 35 % por encima de los niveles previos a 2020.
La nueva subida del petróleo amenaza ahora con reactivar esa presión sobre las empresas.
“No podemos seguir asumiendo estos sobrecostes sin poner en riesgo la solvencia de muchas empresas del sector”, advierte Verger.
El riesgo de que se paralicen proyectos
Uno de los principales problemas para las constructoras es la dificultad de planificar obras cuando los costes cambian constantemente.
En las últimas semanas, proveedores de materiales han comenzado a revisar presupuestos que apenas tenían unos meses de antigüedad.
“Los proveedores ya nos están diciendo que los presupuestos que habíamos hecho ya no valen. Así es imposible planificar”, explica Verger.
Esta volatilidad puede provocar que algunos proyectos se retrasen o incluso queden paralizados, especialmente en el ámbito de la contratación pública, donde los precios se fijan previamente en los concursos.
Durante los años posteriores a la pandemia ya se registraron casos de concursos públicos desiertos, cuando las empresas consideraban que los precios fijados no cubrían los costes reales de las obras.
El impacto sobre el precio de la vivienda
El encarecimiento de la construcción tiene una consecuencia directa sobre el mercado inmobiliario.
Cuando construir resulta más caro, el precio final de las viviendas también tiende a aumentar.
En Baleares, donde el acceso a la vivienda ya es uno de los grandes desafíos económicos y sociales, este fenómeno podría intensificar aún más la tensión del mercado.
Promotores y constructoras advierten de que el incremento de costes dificulta el desarrollo de nuevos proyectos residenciales y reduce los márgenes de las empresas.
Un sector clave para la economía de las islas
La construcción es uno de los motores económicos del archipiélago. Genera miles de empleos directos e indirectos y tiene un fuerte efecto sobre otros sectores como el transporte, la industria de materiales o los servicios técnicos.
Por eso, cualquier cambio en sus costes tiene consecuencias que van más allá del propio sector.
Para Antoni Moreno Arbona, director y analista de ibeconomia:
“Cuando sube el petróleo no solo se encarece la gasolina. Se encarece todo el proceso productivo de sectores como la construcción, que dependen de maquinaria pesada, transporte constante de materiales y energía”.
La evolución del precio del petróleo en los próximos meses será, por tanto, clave para determinar si la situación se estabiliza o si el sector vuelve a enfrentarse a un nuevo ciclo de presión sobre sus costes.