Reformar la casa ahora sale a cuenta y Hacienda lo premia con deducciones históricas

Hacienda activa deducciones históricas en la Renta de hasta el 60% para quienes reformen su vivienda. La rehabilitación energética se convierte en una oportunidad fiscal real.
Placas solares en vivienda Imagen © Ibeconomia.com 2026

Durante años, reformar una vivienda ha sido una decisión ligada al confort o a la eficiencia energética. Hoy, además, se ha convertido en una oportunidad fiscal real. El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha confirmado nuevas deducciones en el IRPF que pueden alcanzar hasta el 60% para los propietarios que realicen obras de mejora en sus viviendas, situando la fiscalidad en el centro de la rehabilitación residencial.

El cambio no es menor. En un contexto de costes energéticos elevados y exigencias climáticas crecientes, la política fiscal pasa a actuar como incentivo directo para modernizar el parque inmobiliario, priorizando la mejora de lo existente frente a la obra nueva.

Deducciones fiscales que pueden marcar la diferencia

Las deducciones permiten desgravar una parte muy significativa de la inversión realizada en obras que mejoren el comportamiento energético de la vivienda habitual o de inmuebles destinados al alquiler. En función del tipo de actuación y del ahorro energético acreditado, el beneficio fiscal se articula en distintos tramos y puede llegar hasta el 60% del importe invertido, dentro de los límites fijados por la normativa.

Las actuaciones contempladas incluyen mejoras de aislamiento térmico, sustitución de sistemas de climatización, instalación de energías renovables o intervenciones que reduzcan de forma efectiva el consumo energético. La clave está en la acreditación técnica, con certificados energéticos antes y después de la obra.

Según José María Mollinedo, secretario general del sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), el impacto para el contribuyente es claro:

“Estas deducciones pueden suponer un ahorro fiscal muy relevante. Bien aplicadas, reducen de forma notable la cuota del IRPF y facilitan que muchas reformas se adelanten.”

Quién puede beneficiarse de las deducciones

El incentivo fiscal se dirige tanto a propietarios de vivienda habitual como a arrendadores, siempre que las obras cumplan los requisitos establecidos. En el caso del alquiler, el objetivo es doble: mejorar la calidad del parque residencial y reducir el consumo energético de las viviendas disponibles en el mercado.

Desde una perspectiva económica, la medida también actúa como estímulo para el sector de la rehabilitación, que gana protagonismo en un momento en el que la obra nueva afronta mayores costes y restricciones.

Para Gonzalo Bernardos, economista y profesor universitario especializado en mercado inmobiliario, el enfoque es coherente con la coyuntura actual:

“La política fiscal apunta claramente a rehabilitar lo existente. Incentivar la mejora energética es más eficiente que centrar los esfuerzos únicamente en nueva construcción.”

Qué deben vigilar los propietarios

El atractivo fiscal es elevado, pero no automático. Las deducciones exigen cumplir requisitos técnicos y documentales estrictos, respetar los plazos establecidos y aplicar correctamente el beneficio en la declaración de la Renta.

Certificados energéticos, facturas detalladas y asesoramiento profesional resultan claves para evitar errores que puedan suponer la pérdida del beneficio fiscal.

Como señala Antoni Moreno Arbona, fundador y director de ibeconomia.com:

“Estas deducciones convierten la reforma en una decisión económica estratégica. Planificar bien la obra y su fiscalidad puede marcar una diferencia importante en el resultado final.”

La rehabilitación energética entra así en una nueva etapa donde ahorro fiscal, eficiencia y valor del inmueble avanzan de la mano. Para muchos propietarios, el momento de actuar es ahora.

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