La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento reputacional para convertirse en una variable estratégica dentro de la gran distribución. En este contexto, Lidl ha puesto en marcha la Lidl Supplier Academy, una plataforma que combina formación técnica avanzada y financiación verde con el objetivo de acelerar la transición ecológica de sus más de 400 proveedores de marca propia.
La iniciativa llega en un momento especialmente sensible para el sector primario español, marcado por el impacto del cambio climático, la presión sobre los recursos hídricos y el endurecimiento de los marcos regulatorios europeos en materia ambiental.
Formación técnica y financiación verde como binomio estratégico
Desde su lanzamiento el pasado año, la Lidl Supplier Academy ha impartido diez sesiones especializadas centradas en gestión hídrica, acción climática y cumplimiento normativo en materia de deforestación. El proyecto mantiene una hoja de ruta dinámica que prevé ampliar progresivamente los módulos formativos para adaptarse a nuevas exigencias regulatorias y necesidades operativas.
El elemento diferencial es la integración de formación y financiación. A través de un acuerdo estratégico con Grupo Cooperativo Cajamar, los proveedores del sector hortofrutícola podrán acceder a líneas de crédito sostenibles en condiciones preferentes para inversiones en tecnología, energías renovables y digitalización.
El acuerdo está orientado a facilitar la obtención de certificaciones internacionales como Global G.A.P. SPRING, vinculada a la gestión legal y sostenible del agua, un aspecto crítico en regiones con estrés hídrico creciente.
Carlos González-Vilardell, director general de Compras y Comercial de Lidl España, ha señalado que la compañía busca transformar los desafíos ambientales en oportunidades de crecimiento compartido, entendiendo la sostenibilidad como un motor de competitividad para el sector.

Impacto directo en Baleares
La iniciativa tiene una incidencia clara en las Islas Baleares. Lidl trabaja actualmente con más de 20 proveedores en el archipiélago, a los que compra más de un centenar de productos por un valor anual cercano a los 27 millones de euros. Además, la compañía exportó en 2024 productos agroalimentarios baleares por valor de 4 millones de euros a otros mercados.
En un territorio especialmente vulnerable al estrés hídrico y a la presión climática, la combinación de riego de precisión, energías renovables y digitalización agrícola puede marcar una diferencia estructural en la rentabilidad del sector primario.
Pau Combis, técnico de Frutícola Empordà y participante en la Academia, ha explicado públicamente que la implementación de sensores de riego y soluciones de eficiencia energética ha permitido reducir el consumo de agua en torno a un 30%, además de mejorar la estabilidad operativa en periodos de escasez.
Consolidación del modelo de cadena integrada
La Lidl Supplier Academy se enmarca en la Estrategia de Sostenibilidad de la compañía y refuerza su posición como impulsora del sector primario nacional. Lidl cuenta en España con más de 700 tiendas, 14 plataformas logísticas y una red de aproximadamente 860 proveedores nacionales a los que compra producto por valor de más de 7.900 millones de euros anuales.
Este enfoque no solo responde a exigencias regulatorias, sino a una estrategia de aseguramiento del suministro y mejora de la competitividad de su cadena de valor. Al fortalecer la resiliencia de sus proveedores, la compañía reduce riesgos y refuerza su modelo de máxima calidad al mejor precio.
En un entorno donde la transición ecológica ya no es opcional, la apuesta por herramientas prácticas y financiación estructurada puede marcar la diferencia entre adaptación y pérdida de competitividad, la sostenibilidad deja de ser un coste cuando se integra en la cadena de valor.
El verdadero cambio se produce cuando formación, financiación y estrategia empresarial avanzan en la misma dirección.