La apuesta por atraer y fidelizar el talento se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad para las grandes compañías como Lidl. En un mercado laboral cada vez más exigente y con una creciente demanda de profesionales cualificados, las empresas ya no compiten únicamente por ofrecer mejores salarios, sino también por crear entornos de trabajo más estables, flexibles y orientados al bienestar de las personas.
En este contexto, Lidl ha alcanzado un preacuerdo con la representación legal de los trabajadores para la firma de su IV Convenio Colectivo, un acuerdo que marcará la política laboral de la compañía en España entre 2026 y 2030 y que supondrá la mayor inversión realizada por la cadena en materia de empleo desde su llegada al mercado español.
La compañía destinará más de 280 millones de euros durante los próximos cuatro años para mejorar las condiciones retributivas, sociales y de conciliación de su plantilla, formada actualmente por más de 20.000 empleados. La cifra prácticamente duplica el esfuerzo económico realizado durante el convenio anterior y convierte este nuevo plan en uno de los más ambiciosos del sector de la distribución.
El calendario de implantación arrancará este mismo año. Solo durante 2026, Lidl prevé invertir más de 70 millones de euros para poner en marcha las primeras medidas contempladas en el convenio, reforzando así su estrategia de crecimiento acompañada de una mejora progresiva de las condiciones laborales de sus equipos.
Para Claus Grande, CEO de Lidl España, el objetivo pasa por compartir con la plantilla el crecimiento que la compañía prevé seguir registrando en el mercado español.
«En los próximos años vamos a seguir creciendo con fuerza en España y queremos que ese desarrollo sea compartido con todo nuestro equipo. El futuro convenio tiene un objetivo muy claro: poner a las personas en el centro y aportar mejoras laborales, salariales y sociales a la altura de nuestra ambición como empresa», ha señalado.
Un incremento salarial garantizado hasta 2030
Uno de los pilares del nuevo convenio será la protección del poder adquisitivo de los trabajadores.
El acuerdo establece una subida salarial mínima acumulada y consolidada del 15% hasta 2030, garantizando un incremento mínimo del 4% durante 2026. Sin embargo, la evolución retributiva será superior para buena parte de la plantilla gracias a la implantación de un nuevo sistema de escalas salariales que permitirá que el aumento medio anual se sitúe entre el 6% y el 8%, dependiendo de la progresión profesional de cada empleado.
A partir de 2027, el convenio contempla incrementos mínimos del 3% anual durante los tres ejercicios siguientes, proporcionando una hoja de ruta clara tanto para el desarrollo profesional como para la evolución económica de todos los trabajadores.
La compañía destaca que este nuevo sistema de escalas salariales será aplicable a todas las categorías profesionales, aportando mayor transparencia y previsibilidad en las carreras profesionales dentro de la organización.
Gracias a esta política retributiva, Lidl mantiene su objetivo de seguir ofreciendo salarios por encima de la media del sector y consolidarse entre los empleadores más competitivos de la distribución alimentaria en España.
Conciliación y planificación: una nueva forma de organizar el trabajo
Más allá del aspecto económico, el futuro convenio incorpora medidas orientadas a mejorar la conciliación entre la vida laboral y personal.
Una de las principales novedades será la planificación anticipada del calendario de domingos y festivos. Lidl comunicará con suficiente antelación las aperturas previstas para el año siguiente, permitiendo a los trabajadores organizar mejor su vida familiar y personal.
Además, la empresa priorizará la voluntariedad para trabajar en domingos y festivos y establecerá una política retributiva específica que sitúa estas jornadas entre las mejor remuneradas dentro del sector de la distribución.
Con ello, la compañía busca ofrecer una mayor flexibilidad organizativa sin renunciar a una compensación económica acorde con la disponibilidad requerida.
Más derechos sociales y nuevas medidas de bienestar
El futuro convenio también amplía el paquete de beneficios sociales que Lidl ya venía ofreciendo a su plantilla.
Entre las principales novedades figura la posibilidad de extender el derecho a la concreción de jornada para el cuidado de hijos hasta que estos cumplan 14 años, una medida poco habitual dentro del sector y que amplía considerablemente las opciones de conciliación para muchas familias.
El acuerdo incorpora igualmente, por primera vez, medidas destinadas a facilitar el acceso a la jubilación, reforzando el acompañamiento a los trabajadores en las distintas etapas de su vida profesional.
A ello se suman otras ventajas ya consolidadas dentro de la compañía, como la ampliación de los permisos de maternidad y paternidad hasta las 20 semanas, una semana adicional respecto a la regulación general; descuentos exclusivos para empleados; programas de retribución flexible que incluyen seguro médico, guardería o transporte; ayudas económicas por nacimiento de hijos y servicios destinados al bienestar físico y emocional, entre ellos programas de fisioterapia y atención psicológica.
Una política de personas reconocida internacionalmente
La estrategia de recursos humanos desarrollada por Lidl ha vuelto a recibir recientemente el respaldo internacional con la renovación, por noveno año consecutivo, de la certificación Top Employer, un reconocimiento que evalúa aspectos como la gestión del talento, el desarrollo profesional, la formación, el liderazgo o las políticas de bienestar dentro de las organizaciones.
Para la compañía, este reconocimiento refleja la consolidación de un modelo de empleo basado en la estabilidad, el desarrollo profesional y la mejora continua de las condiciones laborales.
Más de tres décadas creciendo en España
La firma de este preacuerdo coincide con un momento de fuerte crecimiento para Lidl en el mercado español.
Tras más de treinta años de actividad en el país, la cadena se ha consolidado como el tercer operador de distribución alimentaria por cuota de mercado. Actualmente dispone de una red formada por más de 730 supermercados, 14 plataformas logísticas y una plantilla superior a los 20.000 empleados.
Su impacto económico también se extiende a la industria agroalimentaria española. Lidl mantiene relaciones comerciales con alrededor de 860 proveedores nacionales, a los que compra productos por valor de más de 7.900 millones de euros anuales, exportando posteriormente más de la mitad de esa producción a otros mercados donde opera el grupo.
Paralelamente, la compañía continúa ampliando su presencia mediante nuevas aperturas de establecimientos y plataformas logísticas, generando empleo estable e impulsando la internacionalización de numerosos productores españoles.
Con este nuevo convenio colectivo, Lidl no solo refuerza su posicionamiento como uno de los principales empleadores del sector de la distribución, sino que también lanza un mensaje claro sobre el papel que las políticas de personas desempeñarán en su estrategia de crecimiento durante los próximos años.