La inflación subyacente marca un nuevo récord situandose en el 7.7%. Pero, ¿qué es y cómo afecta esta subida a la economía y las empresas?

La subida del IPC subyacente (también conocido como IPC subyacente o índice de precios al consumidor subyacente) se refiere a la variación en los precios de los bienes y servicios que no están sujetos a cambios estacionales o estacionales, como los precios de los alimentos y la energía.
INE IPC

El indicador adelantado del IPC sitúa su variación anual en el 6,1% en febrero, dos décimas por encima de la registrada en enero


La tasa anual del indicador adelantado de la inflación subyacente aumenta dos décimas, hasta el 7,7%


La variación anual del indicador adelantado del IPCA es del 6,1%


Respecto a la evolución de la tasa anual, la inflación anual estimada del IPC en febrero de 2023 es del 6,1%, de acuerdo con el indicador adelantado elaborado por el INE. Este indicador proporciona un avance del IPC que, en caso de confirmarse, supondría un aumento de dos décimas en su tasa anual, ya que en el mes de enero esta variación fue del 5,9%.

Esta evolución es debida a que los precios de la electricidad suben este mes, frente al descenso registrado en febrero de 2022, y a que los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentan más que en febrero del año pasado.

En sentido contrario, destaca la bajada de los precios de los carburantes y lubricantes, los cuales aumentaron en febrero de 2022, y del transporte combinado de pasajeros, frente a la estabilidad del año anterior.

Pero, ¿qué es la inflación subyacente y cómo afectan a la economía general?

La tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) aumenta dos décimas, hasta el 7,7%. La subida del IPC subyacente (también conocido como IPC subyacente o índice de precios al consumidor subyacente) se refiere a la variación en los precios de los bienes y servicios que no están sujetos a cambios estacionales o estacionales, como los precios de los alimentos y la energía. La subida del IPC subyacente puede tener varios efectos en la economía, algunos de los cuales son:

Inflación general: La subida del IPC subyacente puede ser un indicador de una inflación general en la economía. Si los precios de los bienes y servicios básicos no estacionales están aumentando, es posible que otros precios también estén aumentando.

Política monetaria: La subida del IPC subyacente puede influir en la política monetaria del banco central, ya que puede indicar la necesidad de aumentar o disminuir las tasas de interés para controlar la inflación.

Salarios y empleo: La subida del IPC subyacente también puede influir en los salarios y el empleo, ya que puede llevar a un aumento de los costos de producción para las empresas. Esto puede llevar a una reducción en las contrataciones y/o aumentos salariales.

Consumo: La subida del IPC subyacente puede afectar al consumo de los hogares. Si los precios de los bienes y servicios básicos están aumentando, los hogares pueden verse afectados en su capacidad para adquirir otros bienes y servicios.

Y ¿cómo afecta a las empresas?.

La subida del IPC subyacente puede afectar a las empresas de diversas maneras, algunas de las cuales incluyen:

Costos de producción: Si los precios de los bienes y servicios básicos no estacionales están aumentando, es probable que los costos de producción de las empresas también aumenten, especialmente si se trata de productos que requieren insumos de alimentos, energía u otros bienes afectados por el IPC subyacente. Esto puede reducir los márgenes de beneficio de las empresas.

Demanda de los consumidores: Si los precios de los bienes y servicios básicos están aumentando, los consumidores pueden tener menos dinero disponible para gastar en otros productos, lo que puede reducir la demanda de productos no esenciales. Esto puede afectar negativamente las ventas de las empresas.

Competencia: Si los precios de los bienes y servicios básicos están aumentando para todas las empresas del mercado, es probable que todas tengan que ajustar sus precios. En este escenario, las empresas que no puedan ajustar sus precios o reducir sus costos de producción pueden verse afectadas en términos de competitividad.
Política fiscal y monetaria: La subida del IPC subyacente puede llevar a los bancos centrales y a los gobiernos a tomar medidas para controlar la inflación, como aumentar las tasas de interés o implementar políticas fiscales restrictivas. Estas medidas pueden afectar a las empresas en términos de acceso al crédito o cambios en la demanda agregada.

La subida del IPC subyacente puede tener varios efectos en la economía, incluyendo la inflación general, la política monetaria, los salarios y el empleo y el consumo de los hogares, en este sentido a las empresas les afectará en términos de costos de producción, demanda de los consumidores, competitividad y política fiscal y monetaria por lo que deben estar atentas a los cambios en el IPC subyacente y tomar medidas adecuadas para ajustar sus operaciones en consecuencia.

 

 


1* Imagen de la estadística de portada propiedad del INE

 

 

 

 

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