El transporte urbano colectivo en España ha dejado atrás definitivamente el impacto de la pandemia y entra en 2026 con una dinámica de crecimiento sostenido. Autobús, metro y tranvía no solo han recuperado los niveles previos a 2020, sino que consolidan una tendencia estructural al alza impulsada por la mayor movilidad y las políticas públicas de apoyo al transporte.
Según el Observatorio Sectorial DBK de INFORMA, filial de Cesce, los ingresos del sector aumentaron un 5,2% en 2024 hasta los 5.350 millones de euros, mientras que los datos provisionales de 2025 apuntan a un crecimiento del 8,4%, situando la facturación en torno a los 5.800 millones.
El avance acumulado desde 2020 supera ya el 30%, confirmando la fortaleza de la recuperación.
Más viajeros y nuevas pautas de movilidad
El número total de viajeros alcanzó en 2024 los 3.455 millones, con un incremento del 8%. Este dinamismo responde a varios factores: mayor utilización del transporte público, adaptación de rutas a nuevos patrones de desplazamiento urbano y continuidad de políticas que favorecen el acceso al servicio.
El segmento de autobús reafirma su liderazgo, concentrando más de la mitad del mercado. En 2024 superó los 2.037 millones de viajeros y generó cerca de 2.981 millones de euros en ingresos. El metro, por su parte, alcanzó los 1.418 millones de viajeros, con un crecimiento del 7%, y facturó alrededor de 2.030 millones de euros. El tranvía y metro ligero aportaron 339 millones.
Modernización y eficiencia como palancas de crecimiento
El crecimiento de 2025 se apoya también en la reorganización de rutas, mejora de frecuencias y modernización de flotas. La expansión de redes, la electrificación de autobuses y la incorporación de tecnologías avanzadas han reforzado la calidad del servicio y la eficiencia operativa.
En España operan 167 empresas de transporte urbano. El segmento de autobús presenta una estructura atomizada, con unas 150 compañías, cerca de 40.000 empleados y una flota aproximada de 15.000 vehículos. En contraste, metro y tranvía están gestionados por 17 compañías, con modelos predominantemente públicos y participación privada en determinados activos.
Un mercado cada vez más concentrado
Pese a la atomización del autobús, el sector muestra un notable grado de concentración. Los cinco primeros grupos empresariales alcanzaron en 2024 una cuota conjunta del 59,4% del mercado, mientras que las diez primeras compañías concentraron el 74,1% de los ingresos.
La elevada inversión necesaria en infraestructuras explica esta concentración especialmente en metro y tranvía, donde las barreras de entrada son significativas.
Desde la visión editorial de Antoni Moreno Arbona, fundador y director de ibeconomia.com:
“El transporte urbano se ha convertido en un indicador de dinamismo económico. Cuando crece la movilidad, crece también la actividad productiva de las ciudades.”
2026 y el reto de la sostenibilidad
El desafío para los próximos ejercicios no será solo mantener el crecimiento, sino avanzar hacia modelos más sostenibles y financieramente equilibrados. La dependencia de subvenciones públicas, la necesidad de inversiones continuas y la presión sobre costes energéticos obligarán a los operadores a combinar eficiencia, digitalización y estabilidad regulatoria.
El transporte urbano colectivo no solo consolida su recuperación, sino que se posiciona como pieza clave en la transformación de las ciudades hacia modelos más eficientes y sostenibles.