La presidenta de CAEB Carmen Planas, afronta su cuarto mandato al frente de la patronal en plena bonanza económica, con el reto de pilotar la transformación hacia un modelo más sostenible y celebrar el 50 aniversario de la organización.
Cuando en 2014 le propusieron presidir la CAEB, Carmen Planas pensaba que su mundo seguía siendo el de la sanidad y los análisis clínicos, no el de los foros empresariales y las grandes mesas de negociación. Hija y nieta de médicos, formada como farmacéutica y especialista en análisis clínicos, había desarrollado su carrera en la gestión de la clínica y del grupo sanitario familiar y, desde el año 2000, presidía la patronal sanitaria UBES.
Su desembarco en la confederación fue tan inesperado como simbólico: una mujer del sector sanitario en una patronal dominada históricamente por sectores como la construcción o el turismo y por un liderazgo casi exclusivamente masculino. Ella misma recuerda que, al llegar a la cúpula de CEOE, su impresión fue estar rodeada “solo de corbatas”, una imagen que condensa bien el cambio que iba a representar su figura dentro y fuera de Balears.
Planas suele explicar que presidir la CAEB “es parecido a cursar un máster diario”: cada jornada se enfrenta a problemas diferentes, a sectores con lógicas propias y a decisiones que impactan en miles de empresas y trabajadores. Ese aprendizaje constante, asegura, es lo que la ha mantenido enganchada a una responsabilidad que ya encara su cuarto mandato consecutivo.
Una CAEB en crisis de proyecto
Cuando aceptó la presidencia, la casa de los empresarios no atravesaba su mejor momento. Las cuentas estaban tensas, la presencia en los órganos de gobierno de CEOE y CEPYME era escasa y, dentro del tejido empresarial, se percibía cierto distanciamiento respecto al papel real de la confederación.
Planas llegó con un compromiso claro: representar al conjunto del tejido empresarial balear con la misma disciplina con la que se gestionaría una empresa, siguiendo un plan estratégico bien definido. Ese plan debía garantizar la competitividad y la sostenibilidad del sector empresarial, reforzar la capacidad de interlocución de la patronal ante las administraciones, dignificar la figura del empresario y modernizar la estructura interna de CAEB.
Doce años después, el balance que reivindica es el de una CAEB más fuerte, más influyente y más saneada. La confederación se acerca ya al centenar de organizaciones integradas, agrupa a decenas de miles de empresas de todos los tamaños y ha recuperado un papel relevante en Madrid, con presencia activa en los órganos de CEOE y una vicepresidencia en CEPYME.
De “corbatas” a liderazgo compartido
Uno de los grandes cambios que ha impulsado Carmen Planas ha sido la transición desde un liderazgo muy centralizado a una estructura más coral y horizontal, en la que las vicepresidencias y las comisiones de trabajo tienen un peso cada vez mayor. Bajo su mandato, CAEB ha reforzado sus comisiones sectoriales —hoy ya son siete— y ha consolidado un modelo en el que la estrategia se construye desde el diálogo con las distintas ramas productivas de Balears.
La creación y el impulso de la Fundació Impulsa Balears, de la que CAEB forma parte del patronato, es otro de los hitos de esta etapa. Impulsa se ha convertido en un referente en análisis económico, transformación productiva y promoción de un modelo basado en la competitividad sostenible, aportando datos y diagnósticos que alimentan las decisiones tanto de la patronal como de las administraciones.
Planas ha querido también reforzar el componente reputacional del empresariado balear. La Gala del Empresario, que ha ganado peso y visibilidad durante esta década, sirve como escaparate anual del talento, la innovación y el compromiso social de las empresas de las islas, reconociendo proyectos que no solo crean riqueza, sino que también apuestan por la sostenibilidad y la responsabilidad social.
Un cuarto mandato entre récords y tsunamis
La Asamblea Electoral de CAEB, celebrada el 12 de marzo de 2026, ha revalidado a Carmen Planas como presidenta para el periodo 2026-2030, en presencia de la presidenta del Govern, Marga Prohens, y de las principales autoridades de las islas. Es su cuarto mandato consecutivo, algo que ella misma admite que no estaba en sus planes cuando aceptó el cargo en 2014.
En su discurso, Planas recordó que estos doce años han estado marcados por “vientos, temporales y hasta tsunamis”, en referencia a crisis sobrevenidas como la crisis financiera, la pandemia o las tensiones geopolíticas que han golpeado la economía global. Pese a ello, reivindica que la CAEB ha sabido capear esos episodios manteniendo el rumbo fijado por el plan estratégico y consolidando la independencia económica de la patronal.
El punto de partida de este cuarto mandato es, sobre el papel, favorable: Balears registra tasas de crecimiento y de ocupación récord, y el ciclo turístico sigue siendo robusto. Sin embargo, la presidenta no esquiva los problemas estructurales que amenazan ese momento dulce: cita la vivienda como el principal problema social y económico de las islas, alerta de la presión demográfica y apunta a la incertidumbre derivada de conflictos como la guerra en Oriente Medio, que pueden tener efectos directos sobre un destino tan expuesto como el balear.
Circularidad, sostenibilidad y compromiso
Si hay una palabra que atraviesa el discurso de Carmen Planas es compromiso. La pronuncia una y otra vez, en clave personal y colectiva, como contrato mutuo entre la patronal, las empresas y el conjunto de la sociedad. Su mensaje es claro: la CAEB ofrece compromiso con las empresas, los ciudadanos, las administraciones y el bienestar social y, a cambio, pide compromiso de los empresarios para reforzar el proyecto común y participar activamente en la vida asociativa.
El gran reto que sitúa en el centro de este nuevo mandato es la transformación del modelo económico balear hacia la circularidad y la sostenibilidad. No se trata, subraya, de decrecer, sino de diversificar y crecer mejor, con un uso más eficiente de los recursos, más valor añadido y un mayor equilibrio entre actividad económica y calidad de vida de los residentes.
En este sentido, el nuevo plan estratégico que CAEB empieza a diseñar para los próximos años tendrá como ejes la competitividad, la transición verde y digital, la vivienda y la cohesión social, con la patronal actuando como interlocutor activo en el diálogo social. Planas insiste en que el papel del empresario es clave: “somos los que generamos empleo, riqueza y también nos preocupamos de cuidar del territorio y, en definitiva, del conjunto de la sociedad”.
Un equipo coral para una celebración histórica
Lejos de proyectar una imagen de liderazgo solitario, Carmen Planas presenta su cuarto mandato como un proyecto compartido con un equipo que define como “empresarios de primer nivel, comprometidos y generosos”. Agradece de forma explícita a los miembros del Comité Ejecutivo que dejan su cargo —como Juana Mora, Toni Gayà, Fanny Alba, Gabriel Llobera o Francisco Martorell— y a los presidentes de comisiones que han cerrado etapa, como María Frontera y Sebastià Rotger.
Al mismo tiempo, pone en valor el nuevo núcleo de vicepresidencias que la acompañará en este ciclo: Rafael Roig, como vicepresidente tesorero; José Antonio Roselló, como vicepresidente por Ibiza y Formentera; y un equipo sectorial formado por Lorenzo Fluxá (Asaja-Balears), Joana Manresa (AFEDECO), Carolina Quetglas (Agrupación de Cadenas Hoteleras), Andrés Vidal (ASIMA) y Climent Olives, vicepresidente por Menorca. Todos ellos, subraya, asumen “un gran reto compartido”: seguir generando progreso, crecimiento y bienestar para el conjunto de la sociedad balear.
Planas también reserva palabras especiales para el equipo técnico de CAEB, al que define como una “familia” pequeña, cercana e imprescindible, que ha estado a su lado en los momentos de duda y que aporta las soluciones que necesitan los miles de empresarios representados por la patronal. Sin ese engranaje interno, reconoce, no habría sido posible la modernización de la casa ni la consolidación de su papel como agente social reconocido en la Constitución.
50 años de CAEB: una cita que pesa en la decisión
Hay un elemento emocional que pesa especialmente en la decisión de Carmen Planas de seguir cuatro años más: en 2027, CAEB cumplirá 50 años. Medio siglo después de su nacimiento, la patronal balear se prepara para celebrar un aniversario que será algo más que una efeméride: una oportunidad para reivindicar el papel del empresariado en la construcción del bienestar de las islas y para fijar las bases del modelo económico de las próximas décadas.
Planas admite que su continuidad responde a tres motivos principales: la petición mayoritaria de los asociados, la confianza expresada por el presidente de CEOE, Antonio Garamendi, y la ilusión personal de celebrar ese 50 aniversario rodeada del tejido empresarial balear. “Me fascina este trabajo, estoy enamorada de la CAEB y soy de las que piensa que el amor mueve el mundo”, ha afirmado en más de una ocasión, ligando su compromiso vital con el futuro de la confederación.
Tras doce años de “máster diario” al frente de la patronal, Carmen Planas afronta este cuarto mandato con una mezcla de experiencia, responsabilidad y ambición transformadora. La hoja de ruta está clara: más competitividad, más sostenibilidad, más influencia y más compromiso compartido entre los empresarios y la sociedad de unas islas que, una vez más, se juegan su futuro en el delicado equilibrio entre crecimiento y calidad de vida.