La forma de pagar en España está cambiando. Las tarjetas y los pagos digitales ganan terreno impulsados por la comodidad, la seguridad y la adopción tecnológica, mientras que el uso del efectivo retrocede de forma progresiva. Sin embargo, los billetes y monedas siguen desempeñando un papel relevante en el día a día de muchos consumidores y comercios, especialmente en el pequeño comercio y en determinados pagos cotidianos.
En esta entrevista con Jordi Nebot, CEO y fundador de PaynoPain, analizamos los principales datos de la encuesta “Métodos de pago: La decisión definitiva” (2025) y abordamos una cuestión clave para el futuro del sistema financiero: hasta qué punto España avanza hacia una economía cada vez más digital y por qué, pese a ello, el efectivo sigue siendo percibido como una herramienta necesaria por una amplia mayoría de la población.
IB. ¿Se están quedando atrás los billetes y monedas en España?
Jordi Nebot. Los datos de nuestra encuesta “Métodos de pago: La decisión definitiva” (2025) muestran que el efectivo está en retroceso frente a las alternativas digitales, aunque todavía conserva una relevancia importante.
El 58% de los participantes identifica la tarjeta bancaria como su método de pago habitual, mientras que el dinero en efectivo ocupa la segunda posición, con un 23% de preferencia.
Aun así, el efectivo sigue teniendo un papel clave en situaciones concretas. El 81,14% de los usuarios lo utiliza para pagar en el pequeño comercio, mientras que un 13,30% asegura no usarlo ya en su día a día. Otros usos, como propinas (4,75%) o regalos (0,81%), son menos frecuentes.
En cuanto al efectivo que se lleva encima, el 46% porta menos de 20 euros, aunque un 39% supera esa cifra. En resumen, los pagos digitales avanzan, pero el efectivo sigue siendo un recurso cotidiano.
IB. ¿Podríamos llegar a vivir en una sociedad sin efectivo en el futuro?
Jordi Nebot. A corto y medio plazo, la mayoría de los usuarios no imagina una desaparición inmediata de los billetes y monedas. Un 79% considera improbable que el efectivo deje de existir en los próximos 5 a 10 años, lo que demuestra que sigue percibiéndose como un valor necesario. Además, el 87,38% valora de forma negativa una hipotética desaparición del efectivo.
Eso no impide reconocer que existe una tendencia clara hacia lo digital. Más de la mitad de los encuestados (55%) ya ha migrado a los pagos digitales como opción principal, frente a solo un 5% que ha vuelto a priorizar el efectivo. Este cambio responde a que la comodidad y la seguridad pesan cada vez más en la decisión del consumidor.
IB. ¿Sería una buena noticia que desapareciera el efectivo?
Jordi Nebot. Para la mayoría de los consumidores, no lo sería. El 87% cree que eliminar el efectivo no aportaría beneficios. Los billetes y monedas no son solo un medio de pago, sino también una herramienta vinculada a la privacidad, al control del gasto y a la inclusión financiera.
Existe, no obstante, un 13% que sí apuesta por una economía totalmente digital, lo que refleja el debate entre tradición y modernidad que vive la sociedad española.
Desde PaynoPain, creemos que un escenario sin efectivo todavía sería problemático, especialmente para personas sin acceso a la banca digital, pequeños negocios, mercados o pagos cotidianos como las propinas. Apostamos por la digitalización, pero con una transición gradual e inclusiva, sin dejar a nadie atrás.
IB. ¿Qué métodos de pago son hoy los favoritos de los españoles?
Jordi Nebot. El uso varía según el tipo de compra, pero la tarjeta de crédito y débito lidera en casi todos los entornos. Es el método más utilizado en compras cotidianas (58%) y también en el entorno online (47%).
En el comercio electrónico, PayPal se consolida como un competidor fuerte, al convencer a 4 de cada 10 usuarios, lo que confirma que las plataformas especializadas en pagos digitales ganan terreno, especialmente en las compras por internet.
IB. ¿Qué factores valoran más los usuarios a la hora de pagar?
Jordi Nebot. La seguridad es el factor más determinante: el 52% de los encuestados la sitúa como su principal prioridad, lo que evidencia que los consumidores exigen protección sólida de sus datos financieros.
En segundo lugar aparece la comodidad (35%), clave para quienes buscan rapidez y una experiencia de pago fluida. Otros factores como la velocidad (6%) o la aceptación en comercios (7%) tienen un peso menor, aunque siguen siendo relevantes.