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El déficit de las infraestructuras de saneamiento en la ciudad de Palma

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Felipe Lorenzo - domingo, 1 de octubre 2017 | 10:01 Hrs.

Junta de la Demarcación en Illes Balears, 01 octubre del 2017.- Desde la Demarcación en Illes Balears del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, se ha venido denunciando y reclamando, a las administraciones locales y autonómicas, el importante déficit en infraestructuras de saneamiento que sufren nuestras estimadas Illes Balears. Estos problemas son generalizados en muchos municipios de las islas, pero se acentúa en los núcleos urbanos donde históricamente se ha concentrado mayor población; así pues esta situación es especialmente grave en núcleos urbanos como Palma, Eivissa y Maó, donde la carencia de estas infraestructuras hace que se produzcan de forma habitual situaciones que perjudican al medio ambiente, e incluso pueden llegar a causar problemas de salud humana.

En el caso de la ciudad de Palma existen determinadas zonas del municipio en las que no se ha llevado a cabo una separación entre las redes de alcantarillado sanitario (que transporta las aguas residuales domésticas, comerciales e industriales hasta una estación depuradora) y las redes de alcantarillado pluvial, de forma que numerosas redes construidas para aguas pluviales acaban conectándose a la red  de aguas residuales, lo que provoca que en días de lluvia una parte importante de las aguas pluviales recogidas en la ciudad sean evacuadas a través de las conducciones de alcantarillado sanitario.

Otro de los problemas existentes es que muchos edificios de Palma vierten directamente las aguas pluviales a la red de aguas residuales, ocasionando que en días de lluvia se saturen las redes de alcantarillado sanitario. En este sentido, y con el objetivo de aliviar el gasto público, sería de justicia que los propietarios de estos edificios se implicaran en la solución de los problemas que están generando. Para ello, es el propio Ayuntamiento de Palma quien debería aprobar las normas e instrumentos jurídicos adecuados para imponer la separatividad de redes en dichos edificios. No cabe duda que en este sentido sería conveniente inspeccionar y elaborar un catálogo de edificios carentes de separatividad, y posteriormente determinar un plan de etapas que establezca el calendario en el que deben cumplirse las obligaciones normativamente impuestas.

La topografía de la ciudad de Palma ha provocado que las aguas pluviales y residuales -mezcladas en parte debido a las deficiencias en las infraestructuras comentadas anteriormente-  acaben confluyendo en los puntos más bajos de la ciudad, que están situados en la costa de la bahía de Palma, desde donde dichas aguas son impulsadas hacia las estaciones depuradoras n° 1 y n° 2. Esta situación origina que en días de lluvia, incluso de intensidad moderada, se activen todas las bombas de las estaciones de impulsión costeras con una afluencia que supera su capacidad de bombeo, y que este exceso acabe produciendo el desbordamiento en las propias estaciones de impulsión de los excedentes de aguas mixtas (mezcla de aguas residuales y de aguas de escorrentía de lluvia) y produciendo un vertido directo a las aguas de la Bahía de Palma. Este vertido incontrolado produce un importante daño a la costa y al medio marino ya que estas aguas contienen multitud de sustancias no biodegradables y/o peligrosas (plásticos, jabones, detergentes, aceites, coliformes, etc.)

Por otro lado, se da la circunstancia de que las instalaciones de la estación depuradora nº2 de Palma, tienen sus equipos al final de la vida útil, y actualmente se ha superado la capacidad de tratamiento para la que fue diseñada, situación que se pone de manifiesto en días de lluvia, donde se ven obligados a reducir los caudales que le llegan, disminuyendo consecuentemente la cantidad de agua bombeada desde las estaciones de impulsión situadas en la costa, lo que vuelve a provocar un vertido incontrolado de aguas residuales al mar, principalmente en la zona del Camino de la Escollera y de Can Pere Antoni.

Todas las deficiencias en materia de infraestructuras de saneamiento no son una novedad…, y tanto la Demarcación en Illes Balears del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, como los organismos gestores de las redes de saneamiento insulares, somos perfectamente conocedores de las actuaciones que se deberían acometer en materia de infraestructuras (se trata de adecuación de depuradoras, redistribución de las redes de aguas residuales que por gravedad afluyen a las estaciones de impulsión de la costa, etc.), para evitar los desbordes y los vertidos que actualmente se producen al mar; por lo tanto, la cuestión que queda por resolver es que las administraciones locales, autonómicas y estatales hagan el esfuerzo necesario para financiar estas inversiones en materia de saneamiento, que a buen seguro, redundarán en evitar la degradación acelerada de nuestras costas y del medio ambiente marino.

 

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